CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA
“FLOR CARMELI”
DE SU SANTIDAD EL
PAPA JUAN PABLO II
POR EL CUAL SE INTEGRA LA
DIÓCESIS DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN
IOANNES PAVLVS, EPISCOPVS
SERVVS SERVORVM DEI
SERVVS SERVORVM DEI
AD PERPETVAM REI MEMORIAM
A los venerables hermanos obispos, presbíteros, diáconos y fieles laicos de los Misioneros Digitales de Minecraft, saludos y bendición apostólica.
[ES]
1. La Flor del Carmelo, que brota del seno de la Iglesia como signo de esperanza, docilidad y fecundidad espiritual, ha sido siempre contemplada como imagen viva de la Virgen María, Madre del Verbo Encarnado y Estrella de la Evangelización. A lo largo de los siglos, la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, ha reconocido en la comunión y en la misión los ejes que sostienen su peregrinación histórica, especialmente cuando nuevos carismas surgen para responder a los signos de los tiempos.
2. En vista de ello, Nosotros, movidos por el deber apostólico de confirmar a los hermanos en la fe y de ordenar, en armonía jurídica y eclesial, los dones suscitados por Dios, juzgamos oportuno establecer, por medio de esta Constitución Apostólica, el vínculo institucional, pastoral y canónico que anexa la Diócesis de Nuestra Señora del Carmen a nuestra Comunidad, a fin de que, bajo la legítima autoridad pontificia, florezca una única obra evangelizadora.
3. A la luz de la enseñanza del Catecismo de la Iglesia Católica, que afirma: «La Virgen María cooperó de manera enteramente singular con la obra del Salvador, por la obediencia, la fe, la esperanza y la ardiente caridad» (CIC, 968), declaramos que el estilo mariano de servicio, humildad y fidelidad debe inspirar toda la vida espiritual y apostólica de esta integración, para que la evangelización digital jamás se aparte de la tradición viva de la Iglesia.
4. Por esta Constitución Apostólica, declaramos que la referida Diócesis, junto con su clero diocesano, conservando íntegra la fe católica, establece y profesa la plena comunión jerárquica con el Romano Pontífice y con la Sede Apostólica, de la cual se encontraba separada únicamente en el vínculo de la comunión universal, y no en la sustancia, ahora integrada a esta Comunidad.
5. La Santa Sede, ejerciendo el ministerio de unidad que le es propio, acoge a esta Diócesis en plena comunión, reconociendo la legitimidad de su vida sacramental, de su tradición pastoral y de su organización eclesial, ahora confirmadas y ordenadas como miembros de la Comunidad de los Misioneros Digitales de Minecraft.
6. Esta integración se realiza bajo la conducción legítima del Obispo Diocesano, Dom Estebán Román, y en colaboración fraterna con el Obispo Auxiliar, Dom Nicolás Pérez, a quienes la diócesis mencionada se vincula canónicamente, prometiendo respeto, obediencia y cooperación pastoral al Santo Padre. Así se manifiesta la unidad de la Iglesia particular, en la cual diversos carismas convergen en un solo Cuerpo y una sola misión.
7. A la sombra maternal de la Bienaventurada Virgen María, Flor del Carmelo y Madre de la Esperanza, la Iglesia contempla, en este tiempo favorable, el signo luminoso de la reconciliación y de la unidad restaurada. Pues María, que perseveró en la esperanza incluso junto a la Cruz, enseña a la Iglesia que ninguna ruptura es definitiva cuando el corazón se abre a la gracia, y que todo retorno a la comunión es siempre obra del Espíritu Santo.
Dado y promulgado en Roma, junto al bienaventurado Apóstol Pedro, a los diecinueve días del mes de diciembre, del Año Jubilar de la gracia de Nuestro Señor Jesucristo de dos mil veinticinco.
[PT]
1. A Flor do Carmelo, que brota do seio da Igreja como sinal de esperança, docilidade e fecundidade espiritual, sempre foi contemplada como imagem viva da Virgem Maria, Mãe do Verbo Encarnado e Estrela da Evangelização. Ao longo dos séculos, a Igreja, guiada pelo Espírito Santo, reconheceu na comunhão e na missão os eixos que sustentam sua peregrinação histórica, especialmente quando novos carismas surgem para responder aos sinais dos tempos.
2. À vista disso, Nós, movidos pelo dever apostólico de confirmar os irmãos na fé e de ordenar, em harmonia jurídica e eclesial, os dons suscitados por Deus, julgamos oportuno estabelecer, por meio desta Constituição Apostólica, o vínculo institucional, pastoral e canônico que anexa a Diocese de Nossa Senhora do Carmo à nossa Comunidade, a fim de que, sob legítima autoridade pontifícia, floresça uma única obra evangelizadora.
3. À luz do ensinamento do Catecismo da Igreja Católica, que afirma: “A Virgem Maria cooperou de maneira inteiramente singular com a obra do Salvador, pela obediência, pela fé, pela esperança e pela ardente caridade” (CIC, 968), declaramos que o estilo mariano de serviço, humildade e fidelidade deve inspirar toda a vida espiritual e apostólica desta integração, para que a evangelização digital jamais se afaste da tradição viva da Igreja.
4. Por esta Constituição Apostólica, declaramos que a a referida Diocese, junto de seu clero diocesano, conservando íntegra a fé católica, estabelece e professa a plena comunhão hierárquica com o Romano Pontífice e com a Sé Apostólica, da qual se encontrava separada apenas no vínculo de comunhão universal, e não na substância integrada a esta Comunidade.
5. A Santa Sé, exercendo o ministério de unidade que lhe é próprio, acolhe esta Diocese em plena comunhão, reconhecendo a legitimidade de sua vida sacramental, de sua tradição pastoral e de sua organização eclesial, agora confirmadas e ordenadas como membros da Comunidade dos Missionários Digitais de Minecraft.
5. Esta integração se realiza sob a condução legítima do Bispo Diocesano, Dom Estebán Román, e em colaboração fraterna com o Bispo Auxiliar, Dom Nicolás Pérez, aos quais a diocese mencionada, se vincula canonicamente, prometendo respeito, obediência e cooperação pastoral ao Santo Padre. Assim se manifesta a unidade da Igreja particular, na qual diversos carismas convergem para um único Corpo e uma só missão.
6. À sombra maternal da Bem-Aventurada Virgem Maria, Flor do Carmelo e Mãe da Esperança, a Igreja contempla, neste tempo favorável, o sinal luminoso da reconciliação e da unidade restaurada. Pois Maria, que perseverou na esperança mesmo junto à Cruz, ensina à Igreja que nenhuma ruptura é definitiva quando o coração se abre à graça, e que todo retorno à comunhão é sempre obra do Espírito Santo.
Dado e passado em Roma, junto do bem-aventurado Apóstolo Pedro, aos dezenove dias do mês de dezembro, do ano jubilar da graça de Nosso Senhor Jesus Cristo de 2025, primeiro de nosso pontificado.


